Mercado inmobiliario en verano: ¿realmente bajan las ventas?

Cada verano surge la misma pregunta entre propietarios, compradores e inversores: ¿por qué parece que el mercado inmobiliario se ralentiza durante los meses de verano?

La respuesta es más compleja de lo que parece.

En España, y especialmente en mercados turísticos e internacionales como la Costa del Sol, el verano no significa necesariamente que desaparezca la demanda. Lo que cambia es el ritmo del mercado.

Julio puede mantener una actividad considerable, especialmente durante sus primeras semanas, mientras que agosto suele ser el mes en el que muchas operaciones se ralentizan. Compradores, vendedores, abogados, bancos, notarías y otros profesionales implicados en una compraventa modifican sus agendas por las vacaciones.

Sin embargo, hay un dato importante: una reducción del número de operaciones no significa automáticamente que los precios estén bajando.

De hecho, los últimos datos oficiales disponibles muestran precisamente esa diferencia entre actividad y precios. En el primer trimestre de 2026, el Índice de Precios de Vivienda del INE registró una subida anual del 12,9% en España. La vivienda nueva aumentó un 9,1% y la vivienda de segunda mano un 13,5%


2025 fue un año muy activo para la compraventa de viviendas

Antes de analizar el comportamiento del verano, conviene observar el contexto general.

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en el conjunto de 2025 la compraventa de viviendas en España aumentó un 11,5% respecto a 2024. Esto demuestra que, aunque existan meses de mayor y menor actividad, la tendencia anual puede seguir siendo claramente positiva. 

Durante la primera parte del verano de 2025, el mercado mantuvo además un importante dinamismo. En junio, las compraventas de vivienda libre aumentaron un 18,0% interanual, mientras que las operaciones sobre vivienda nueva crecieron un 25,3% y las de vivienda usada un 16,0%. El 78,7% de las viviendas vendidas fueron de segunda mano. 

Sin embargo, en agosto de 2025 las compraventas de viviendas inscritas registraron una caída interanual del 3,4%. Este dato ilustra cómo un mercado que puede ser fuerte en términos anuales experimenta, al mismo tiempo, periodos puntuales de menor actividad. 

La conclusión es importante:

El mercado inmobiliario no funciona al mismo ritmo durante todo el año.

Una disminución de operaciones durante determinadas semanas del verano puede responder a factores estacionales y administrativos, y no necesariamente a una pérdida estructural de interés por comprar vivienda.


¿Por qué se ralentiza el mercado inmobiliario en verano?

1. Las vacaciones cambian las prioridades de compradores y vendedores

Durante julio y, especialmente, agosto, muchas familias están de vacaciones.

Incluso los compradores que están interesados en adquirir una propiedad pueden posponer decisiones importantes hasta septiembre. Comprar una vivienda implica comparar propiedades, revisar documentación, negociar, solicitar financiación y coordinar numerosos trámites.

Por eso, una persona puede continuar buscando una propiedad durante sus vacaciones, pero decidir formalizar la operación unas semanas más tarde.

En el mercado inmobiliario actual ocurre además algo muy habitual: la búsqueda digital continúa, aunque las decisiones se retrasen.

Los compradores siguen consultando portales inmobiliarios, páginas web y redes sociales. Guardan propiedades, solicitan información e incluso organizan visitas. Sin embargo, la firma o la negociación definitiva puede trasladarse a septiembre u octubre.


2. Agosto ralentiza parte de la actividad administrativa

Una compraventa inmobiliaria no depende únicamente del comprador y del vendedor.

En una operación pueden intervenir:

  • agencias inmobiliarias;
  • abogados;
  • bancos;
  • tasadores;
  • notarios;
  • registros;
  • asesores fiscales;
  • administradores de comunidades;
  • arquitectos y técnicos.

Durante agosto, la disponibilidad de algunos profesionales puede reducirse y determinados trámites tardan más en coordinarse.

Por este motivo, una operación iniciada en julio puede continuar activa durante agosto y terminar formalizándose en septiembre u octubre.

Además, es importante interpretar correctamente las estadísticas. Los datos del INE sobre compraventas inscritas proceden de operaciones que han llegado posteriormente al Registro de la Propiedad, por lo que la fecha de publicación o inscripción no siempre coincide exactamente con el momento en que comprador y vendedor tomaron la decisión comercial


3. El calor afecta a las visitas presenciales

En zonas como Málaga y la Costa del Sol, las altas temperaturas de julio y agosto también pueden influir en la organización de las visitas.

Las franjas horarias se reducen y muchos compradores prefieren visitar propiedades por la mañana o a última hora de la tarde.

Esto puede parecer un detalle menor, pero en un mercado inmobiliario basado en la coordinación de agendas, una menor disponibilidad horaria puede reducir temporalmente el número de visitas.


4. El comprador internacional está de vacaciones… pero también está físicamente en la Costa del Sol

Aquí aparece una de las grandes diferencias entre el mercado inmobiliario nacional y el de la Costa del Sol.

El verano puede ralentizar algunas operaciones, pero también trae a Málaga miles de potenciales compradores internacionales que pasan sus vacaciones en la zona.

Una persona puede llegar inicialmente como turista y aprovechar su estancia para:

  • conocer diferentes municipios;
  • comparar zonas;
  • visitar promociones;
  • estudiar precios;
  • contactar con agencias inmobiliarias;
  • iniciar el proceso de compra de una segunda residencia.

Por esta razón, en la Costa del Sol el verano puede ser un periodo muy importante para la captación de futuros compradores, aunque algunas operaciones se formalicen después.

El peso del comprador extranjero sigue siendo estructuralmente importante en España. Según los Registradores, en el primer trimestre de 2025 los compradores extranjeros representaron el 14,1% de las compraventas de vivienda del país, manteniéndose en niveles históricamente elevados. 

Para una zona internacional como Málaga y la Costa del Sol, este factor resulta especialmente relevante.


Agosto puede ser más tranquilo, pero eso no significa que los precios tengan que bajar

Este es uno de los errores más habituales al analizar el mercado inmobiliario.

Menos compraventas no significa necesariamente viviendas más baratas.

El número de operaciones y el precio de la vivienda son dos indicadores diferentes.

Un mercado puede registrar menos compraventas durante un periodo determinado y, al mismo tiempo, mantener una fuerte presión sobre los precios debido a factores como:

  • escasez de vivienda disponible;
  • falta de oferta en las mejores ubicaciones;
  • demanda internacional;
  • interés por la segunda residencia;
  • crecimiento demográfico;
  • demanda de vivienda nueva;
  • limitada disponibilidad de suelo en determinadas zonas costeras.

Los datos oficiales recientes muestran claramente esta diferencia. Mientras que las compraventas inscritas descendieron un 5,0% interanual en enero de 2026, un 0,5% en febrero y un 1,8% en abril, el Índice de Precios de Vivienda registró en el primer trimestre de 2026 una subida anual del 12,9%

Por tanto, interpretar una reducción temporal de las ventas como una caída automática de los precios puede llevar a conclusiones equivocadas.


¿Cuándo se recupera normalmente la actividad inmobiliaria después del verano?

Septiembre: vuelve la actividad

A partir de septiembre, el mercado comienza normalmente a recuperar su ritmo operativo.

Los compradores retoman búsquedas que habían dejado temporalmente en pausa. Los propietarios vuelven a estar disponibles. Los profesionales recuperan sus agendas habituales y las operaciones pendientes empiezan a avanzar.

Sin embargo, la recuperación no siempre ocurre de un día para otro.

Las primeras semanas de septiembre pueden funcionar como un periodo de reorganización.


Finales de septiembre y octubre: una ventana importante para cerrar operaciones

Para muchas agencias inmobiliarias, finales de septiembre, octubre y parte de noviembre constituyen un periodo comercialmente importante.

¿Por qué?

Porque muchos compradores quieren avanzar antes de terminar el año.

Las propiedades visitadas durante el verano pueden convertirse en negociaciones durante septiembre y en compraventas durante los meses posteriores.

En la Costa del Sol, además, las temperaturas más suaves hacen que septiembre y octubre sean meses especialmente agradables para realizar visitas.


El verano puede ser una oportunidad para los compradores

Aunque algunas personas prefieren esperar hasta septiembre, comprar durante el verano también puede ofrecer ventajas.

Menos competencia en determinadas semanas

Si parte de la demanda aplaza sus decisiones, un comprador realmente preparado puede encontrarse con menos competencia directa por algunas propiedades.

Esto no significa necesariamente conseguir grandes descuentos, especialmente en zonas con oferta limitada, pero sí puede facilitar la negociación en determinados casos.

Más tiempo para conocer la zona

Para un comprador internacional, las vacaciones permiten experimentar cómo es realmente la vida en la Costa del Sol.

No es lo mismo comprar una propiedad observando únicamente fotografías que pasar varios días recorriendo:

Málaga, Torremolinos, Benalmádena, Fuengirola, Mijas, Marbella o Estepona.

Conocer personalmente las distancias, playas, servicios, conexiones y diferentes ambientes puede mejorar considerablemente la decisión de compra.

Posibilidad de preparar una operación para después del verano

Un comprador puede utilizar julio o agosto para:

  1. seleccionar la zona;
  2. visitar propiedades;
  3. presentar una oferta;
  4. reservar la vivienda;
  5. iniciar la revisión jurídica;
  6. preparar la financiación;
  7. completar posteriormente la compraventa.

Por tanto, comprar una vivienda es un proceso, no solamente el día de la firma.


¿Es el verano un mal momento para vender una propiedad?

No necesariamente.

En la Costa del Sol, una propiedad bien presentada puede resultar especialmente atractiva durante el verano.

Es el momento del año en el que elementos como estos alcanzan su máximo potencial visual:

  • terrazas;
  • vistas al mar;
  • piscinas;
  • jardines;
  • proximidad a la playa;
  • espacios exteriores;
  • luminosidad;
  • estilo de vida mediterráneo.

Además, hay más compradores internacionales físicamente presentes en la zona.

El verdadero problema no es publicar una propiedad en verano.

El problema es publicarla sin una estrategia adecuada.

Una vivienda con fotografías poco atractivas, un precio incorrecto, una descripción genérica o una comercialización limitada puede perder visibilidad precisamente cuando existen compradores potenciales en la Costa del Sol.


Vender en verano: la importancia de fijar correctamente el precio

El precio de salida sigue siendo uno de los factores más importantes de cualquier estrategia inmobiliaria.

Un propietario puede pensar:

“Como en agosto hay menos compradores, esperaré hasta septiembre y pondré un precio más alto.”

Pero el mercado no funciona de esa manera.

Los compradores actuales tienen acceso inmediato a cientos de propiedades y pueden comparar:

  • precio por metro cuadrado;
  • ubicación;
  • estado;
  • terraza;
  • vistas;
  • orientación;
  • gastos de comunidad;
  • características de la urbanización;
  • tiempo que lleva anunciado el inmueble.

Una propiedad sobrevalorada puede permanecer meses en el mercado, independientemente de la estación del año.

Por eso, una valoración profesional debe analizar el mercado real y no basarse únicamente en los precios publicados en los portales inmobiliarios.

El precio anunciado es lo que un propietario quiere obtener. El precio de compraventa es lo que el mercado finalmente acepta.


Costa del Sol: un mercado con una estacionalidad diferente

Hablar del mercado inmobiliario español como si todas las provincias funcionaran igual sería un error.

La Costa del Sol tiene características particulares:

  • fuerte presencia de compradores extranjeros;
  • demanda de segunda residencia;
  • compradores que adquieren propiedades para vivir todo el año;
  • inversores;
  • jubilados internacionales;
  • trabajadores remotos;
  • compradores procedentes de otros países europeos y de fuera de Europa.

El peso del comprador internacional es uno de los elementos que diferencia especialmente a los mercados costeros. A escala nacional, los extranjeros representaron el 14,6% de las compras de vivienda en 2024, un porcentaje próximo al máximo histórico de la serie de los Registradores. En el primer trimestre de 2025 se mantuvo en un elevado 14,1%

Además, los datos oficiales del Ministerio permiten analizar las transacciones inmobiliarias por comunidades autónomas, provincias e incluso municipios, así como diferentes categorías de compradores extranjeros. Esto resulta especialmente útil para estudiar mercados internacionales como Málaga y la Costa del Sol. 


¿Qué nos dicen realmente las estadísticas?

Los datos recientes permiten extraer varias conclusiones importantes:

Primera: el mercado inmobiliario puede experimentar descensos mensuales o interanuales puntuales sin que exista una crisis.

Segunda: el número de operaciones y el precio de la vivienda pueden evolucionar de forma diferente.

Tercera: agosto puede presentar una ralentización de la actividad, pero una parte de la demanda simplemente aplaza la decisión o la formalización.

Cuarta: el mercado de la Costa del Sol tiene una dinámica particular debido al peso de la demanda internacional.

Quinta: analizar únicamente un mes puede ofrecer una imagen incompleta. En 2025, por ejemplo, el conjunto del año terminó con un aumento del 11,5% en las compraventas de viviendas, pese a que agosto registró un descenso interanual del 3,4% en las compraventas inscritas. 


2026: menos operaciones en algunos meses, pero precios todavía al alza

Los datos disponibles hasta mediados de 2026 muestran un mercado que requiere una lectura cuidadosa.

Las compraventas inscritas registraron variaciones interanuales negativas en varios meses:

  • enero de 2026: -5,0%;
  • febrero de 2026: -0,5%;
  • abril de 2026: -1,8%.

Al mismo tiempo, el precio de la vivienda en España aumentó un 12,9% interanual en el primer trimestre de 2026, según el INE. 

Esto confirma una idea fundamental para compradores y vendedores:

Una ralentización de las ventas no equivale automáticamente a una caída del mercado.

Puede existir menor volumen de operaciones mientras los precios continúan creciendo, especialmente cuando la oferta disponible no cubre toda la demanda.


Entonces, ¿cuál es el mejor momento para comprar o vender?

No existe un único mes perfecto para todo el mundo.

El mejor momento depende de:

  • la propiedad;
  • la ubicación;
  • el precio;
  • la situación financiera del comprador;
  • la urgencia del vendedor;
  • la disponibilidad de propiedades comparables;
  • la estrategia de comercialización.

Para un comprador preparado, el verano puede ofrecer oportunidades.

Para un vendedor, el verano puede ser una excelente temporada para presentar una propiedad de la Costa del Sol en su mejor momento.

Y para quienes prefieren esperar, septiembre y octubre suelen traer una reactivación del ritmo de visitas, negociaciones y operaciones que se habían iniciado durante los meses anteriores.


Conclusión: el mercado no se detiene en verano, cambia de ritmo

El mercado inmobiliario español es estacional, pero no se puede resumir diciendo simplemente que “en verano no se vende”.

La realidad es mucho más interesante.

Durante el verano:

  • algunas decisiones se aplazan;
  • agosto puede ralentizar los procesos;
  • las agendas profesionales cambian;
  • algunas firmas se trasladan a septiembre u octubre;
  • pero los compradores siguen buscando;
  • y en la Costa del Sol llegan potenciales compradores internacionales que aprovechan sus vacaciones para conocer el mercado.

Los datos oficiales demuestran, además, que menos operaciones no significa necesariamente precios más bajos.

Por eso, tanto para comprar como para vender una vivienda, lo más importante no es intentar adivinar el mes perfecto.

Lo importante es contar con:

una buena información de mercado, una valoración realista, una estrategia adecuada y un asesoramiento profesional durante todo el proceso.


¿Estás pensando en comprar o vender una propiedad en la Costa del Sol?

En REALSEA Real Estate – Inmobiliaria ayudamos a propietarios y compradores a tomar decisiones basadas en el mercado real.

Si quieres vender tu propiedad, podemos ayudarte con su valoración, presentación y estrategia de comercialización.

Si estás buscando comprar una vivienda en la Costa del Sol, cuéntanos qué buscas y te ayudaremos a encontrar una propiedad adaptada a tus necesidades.

REALSEA Real Estate – Inmobiliaria
📞 +34 695 418 928
✉️ info@realsea.es
🌐 www.realsea.es


Fuentes oficiales utilizadas

Los datos del artículo proceden principalmente del Instituto Nacional de Estadística (INE), el Consejo General del Notariado, el Colegio de Registradores de España y las estadísticas oficiales de transacciones inmobiliarias del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana. Las cifras deben interpretarse teniendo en cuenta las diferencias metodológicas y temporales entre escrituras, operaciones notariales e inscripciones registrales. 

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